AUTOESTIMA: COSA MÁS
LINDA QUE TÚ
“En el momento en el que
tú te valoras a ti mismo,
el mundo entero te valora a ti”
YOGI BHAJAN
Dice el DRAE que la autoestima es
la valoración generalmente positiva de uno mismo -generalmente…
¡ojalá!- pero no siempre es así. De hecho,
la mayoría de los problemas que afrontamos: inseguridades, adicciones, carácter
antisocial, trastornos de la alimentación, timidez, personalidades
destructivas… -sin ánimo de ofender a los
expertos en la materia, ni de adoctrinar que no soy una especialista, es solo
mi opinión tras 26 años en el mundo de la Educación- tienen su
base en una falta de autoestima que el sujeto canaliza o gestiona como puede -que suele ser mal- entre otros
muchos motivos.
Caernos
nos caemos todos. Es inevitable resbalar y equivocarse, nadie se ha visto libre
de cometer un error o afrontar una crisis y de asumir las consecuencias, la
diferencia es que no todos podemos enfrentarnos de igual manera a esas
situaciones erróneas e inevitables porque es lo que implica vivir: tomar
decisiones y, en esto, nuestro concepto de nosotros nos influye, y mucho.
Solo
cuando nos tratamos con respeto impondremos a los que nos rodean que también lo
hagan. Valorarnos, querernos y priorizarnos son aspectos fundamentales para
sentirnos bien porque la autoestima positiva es la llave para abrir la puerta
hacia nuestro bienestar.
“El secreto del bienestar no es llorar por
el pasado, preocuparse por el futuro o
anticipar problemas,
sino vivir en el momento presente
sabiamente”
BUDA
Las
personas con bajo concepto de sí mismas, inseguras, tienden a dejarse
influenciar con facilidad pasmosa y a buscar continuamente la aprobación de los
demás. Es importante escuchar a los que nos quieren, pero sabiendo diferenciar
los comentarios que importan de los que no, quién merece la pena y quién no.
Los vínculos positivos con amigos y familia son indispensables por eso hay que
escapar de las relaciones tóxicas. Las personas que son fuertes y merecen la
pena ayudan a otras a levantarse, no las empujan. Nuestro barómetro interior no
puede oscilar por criterio externo.
Hay
algo indispensable para asegurar nuestro bienestar que es vivir el momento
presente. Esto es algo que los perros saben hacer muy bien y por eso se
recuperan con facilidad pasmosa de traumas que los humanos no superaríamos jamás.
Si nosotros no podemos volver a nuestro pasado para modificarlo, él no debería
tener el poder de tocar nuestro presente para seguir mortificándonos con constantes
pretéritos: si hubiera o hubiese... No nos perdonamos el pasado erróneo y nos
preocupamos por un futuro en el que creemos todo estará mejor mientras el ahora
se escapa, lo que nos genera mucha ansiedad. Aceptación y optimización de tus
fuertes para ser tu mejor versión, sin comparaciones. Fácil de escribir y muy difícil
de conseguir con un espíritu inconformista.
Otro
concepto imprescindible para meter en nuestra cesta camino hacia el bienestar
es el desapego. Si la aceptación no la tengo conseguida -y me consta
que tardaré mucho en lograr una mínima calma interior a ese respeto- lo que el Bhagavad
Gita -texto
sagrado de la filosofía del yoga- nos enseña sobre el poder del desapego y del no buscar la felicidad fuera de
nosotros en deseos que una vez conseguidos solo conducen a otros… me supera -de momento-… pero seguiré
trabajando ambos conceptos: aceptación y desapego, del mismo modo que trabajo
por conseguir, o perfeccionar, ciertas asanas sin ánimo competitivo, sino por
mera superación personal.
Aunque
aprender a quererse puede no ser una tarea fácil -y conllevar mucho tiempo-, no debe
confundirse con arrogancia y merece la pena trabajar en ello. Debemos buscar
nuestra mejor versión, pero sabiendo aceptar nuestras imperfecciones y que
puede haber niveles de autoexigencia que solo conducen a la frustración
continua. La rigidez de la corrección en nuestras acciones conlleva múltiples
desventajas para nuestra salud emocional, y como consecuencia colateral, para
la física.

Existen
muchos hábitos que pueden ayudarnos a aumentar la autoestima, cuidarse es, sin
duda, el principio del camino. Hacer deporte y vigilar y preocuparnos por
nuestra alimentación implica unos resultados -no solo externos- que se hacen
visibles y aportan la motivación que necesitamos para seguir esforzándonos. No
es fácil, no es rápido y no hay milagros y hasta puede que necesites un guía
que te oriente en el camino hacia tu bienestar -buscar ayuda no es sinónimo de debilidad-. En una de
mis sesiones de yoga dinámico favoritas dedicamos la práctica a nosotros mismos,
a nuestra perseverancia, a la práctica de yoga, para convertirlo es nuestro
estilo de vida… una vida mejor en la que no hay prisas, ni es necesario estar
perfecta y ser una super mujer multitarea que cuanto más abarca más alcanza.
Sigo
trabajando y luchando contra todo lo que me hace daño -aceptación y
desapego, aceptación y desapego…-
.
Soy constante y no pretendo aleccionar, comparto mis experiencias porque me funcionan
y porque el que otros lo hicieran en su momento, me ayudó, incluso, a superar
la falta de salud.
No
lo dudes, la próxima vez que pienses en cosas bonitas, no olvides incluirte…
como dice la canción: “Just me, myself and I”
@Soniagl_lifestyle